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  • Primera lección de latín: análisis de oraciones explicado en español

    Primera lección de latín: análisis de oraciones explicado en español

    Al principio, el latín suele parecer más complicado de lo que realmente es. Una de las razones es que el orden de las palabras en latín es más flexible que en español. Por eso, no podemos suponer simplemente que la primera palabra es el sujeto y que la siguiente es el complemento.

    En su lugar, debemos fijarnos en las formas de las palabras. Las terminaciones son especialmente importantes.

    En esta primera lección de latín aprenderemos a analizar sistemáticamente una oración latina sencilla.

    1. Primero buscamos el predicado

    Empecemos con una oración sencilla:

    Marcus amicum videt.

    Marco ve al amigo.

    El predicado es:

    videt = él/ella ve

    El infinitivo del verbo es:

    vidēre = ver

    Quitamos la terminación -re del infinitivo:

    vidēre → vidē-

    Lo que queda es el tema de presente.

    Ahora añadimos la terminación personal -t:

    vidē- + t → videt

    La terminación -t nos indica:

    3.ª persona del singular, presente, voz activa, indicativo

    Así que sabemos que alguien ve.

    Ahora tenemos que averiguar quién ve.

    2. El sujeto está en nominativo

    Marcus amicum videt.

    Preguntamos:

    ¿Quién ve?

    Marco.

    Marcus es el sujeto y está en nominativo singular.

    Marcus pertenece a la declinación en -o y es masculino. La terminación -us puede indicar el nominativo singular de un sustantivo masculino de la declinación en -o.

    Marcus = nominativo singular

    Hasta ahora tenemos:

    Marco ve…

    Todavía nos falta el complemento.

    3. El complemento directo en acusativo

    Preguntamos:

    ¿A quién o qué ve Marco?

    amicum = al amigo / a un amigo

    amicum está en acusativo singular. Aquí podemos reconocerlo por la terminación -um.

    amicus → nominativo singular
    amicum → acusativo singular

    Ahora hemos analizado toda la oración:

    Marcus = sujeto
    amicum = complemento directo en acusativo
    videt = predicado

    Marcus amicum videt.

    Marco ve al amigo / a un amigo.

    El latín no tiene artículos definidos ni indefinidos. Por eso, dependiendo del contexto, amicum puede significar «el amigo» o «un amigo».

    4. Por qué son tan importantes las terminaciones

    Veamos una oración parecida:

    Amicus Marcum videt.

    Ahora la oración significa:

    El amigo ve a Marco.

    ¿Por qué?

    amicus termina en -us y aquí está en nominativo singular.

    Marcum termina en -um y está en acusativo singular.

    videt vuelve a significar «él/ella ve».

    Por lo tanto, las formas nos permiten reconocer:

    amicus = sujeto
    Marcum = complemento directo en acusativo
    videt = predicado

    Las terminaciones nos ayudan a reconocer qué función desempeña una palabra dentro de la oración.

    5. La declinación en -a

    Ahora añadimos una segunda declinación:

    Puella Marcum amat.

    La chica ama a Marco.

    puella pertenece a la declinación en -a.

    puella = nominativo singular, femenino

    Es el sujeto.

    amat es el predicado.

    El infinitivo es:

    amare = amar

    Quitamos -re:

    amare → ama-

    ama- es el tema de presente.

    Ahora añadimos la terminación personal -t de la 3.ª persona del singular:

    ama- + t → amat

    amat = él/ella ama

    Marcum vuelve a estar en acusativo singular y es el complemento directo.

    Preguntamos:

    ¿A quién ama la chica?

    A Marco.

    6. Singular y plural

    Ahora cambiemos la oración:

    Puellae Marcum amant.

    Las chicas aman a Marco.

    ¿Qué ha cambiado?

    puella → la chica
    puellae → las chicas

    puellae está aquí en nominativo plural.

    El verbo también cambia:

    amat → él/ella ama
    amant → ellos/ellas aman

    La terminación -nt indica aquí la 3.ª persona del plural.

    amare → ama- → ama- + nt → amant

    El sujeto y el predicado concuerdan en número:

    puella amat = la chica ama

    puellae amant = las chicas aman

    Esta concordancia es una pista muy importante al analizar una oración.

    7. Un verbo con dos complementos

    Ampliemos ahora nuestra oración:

    Marcus puellae rosam dat.

    Marco da una/la rosa a la chica.

    El verbo dat viene de:

    dare = dar

    dare → da- + t → dat

    dat = él/ella da

    Volvamos a plantear nuestras preguntas de manera sistemática.

    ¿Quién da?

    Marco.

    Marcus es el sujeto y está en nominativo singular.

    ¿A quién da Marco algo?

    puellae = a la chica

    puellae está aquí en dativo singular.

    El dativo responde, entre otras, a la pregunta:

    ¿A quién?

    ¿Qué da Marco a la chica?

    rosam = una/la rosa

    rosam está en acusativo singular. En la declinación en -a, la terminación -am indica el acusativo singular.

    Por lo tanto, tenemos:

    Marcus = sujeto, nominativo singular
    puellae = complemento indirecto, dativo singular
    rosam = complemento directo, acusativo singular
    dat = predicado, 3.ª persona del singular, presente de indicativo activo

    8. Una misma forma puede tener varias funciones gramaticales

    Ahora nos encontramos con una característica importante del latín.

    La forma puellae puede tener varias funciones gramaticales.

    puellae puede ser:

    genitivo singular = de la chica
    dativo singular = a/para la chica
    nominativo plural = las chicas

    Esto no es algo extraño. También en español una misma forma puede desempeñar distintas funciones según el contexto.

    Pensemos, por ejemplo, en «la»:

    La chica viene.

    Aquí la es un artículo.

    La veo.

    Aquí la es un pronombre.

    La forma es la misma, pero su función es diferente. El contexto nos permite reconocer qué significa y qué función tiene.

    En latín ocurre algo parecido.

    9. ¿Cómo sabemos qué significa puellae?

    Comparemos dos oraciones:

    Puellae rosam amant.

    Marcus puellae rosam dat.

    En la primera oración empezamos por el predicado:

    amant

    La terminación -nt nos indica que está en 3.ª persona del plural.

    Por lo tanto, necesitamos un sujeto en plural.

    rosam no puede ser el sujeto. La terminación -am indica claramente aquí el acusativo singular.

    En cambio, puellae puede ser nominativo plural.

    Por lo tanto:

    puellae = las chicas

    Puellae rosam amant.

    Las chicas aman la/una rosa.

    10. La misma forma, otra función

    Veamos ahora:

    Marcus puellae rosam dat.

    El predicado es:

    dat = él/ella da

    Está en 3.ª persona del singular.

    Por lo tanto, buscamos un sujeto en singular.

    Marcus está en nominativo singular y encaja perfectamente.

    Ahora pensamos qué complementos necesita el verbo dare.

    Alguien da algo a alguien.

    ¿Quién da? → Marco
    ¿A quién da Marco algo? → a la chica
    ¿Qué da Marco? → una rosa

    Por lo tanto, puellae está aquí en dativo singular:

    puellae = a la chica

    El contexto, la forma verbal, los casos posibles y el significado del verbo nos ayudan conjuntamente a encontrar la solución correcta.

    11. La estrategia más importante para analizar una oración

    No debemos traducir simplemente una oración latina palabra por palabra de izquierda a derecha.

    En su lugar, procedemos sistemáticamente.

    1. Buscar el predicado.
    2. Analizar la forma verbal: persona, número, tiempo, voz activa o pasiva y modo.
    3. Buscar el sujeto: ¿Quién o qué? El sujeto está en nominativo.
    4. Pensar qué complementos exige el verbo: ¿A quién o qué? → acusativo; ¿A quién? → dativo.
    5. Determinar las terminaciones de los sustantivos.
    6. Comprobar si son posibles varios análisis gramaticales.
    7. Utilizar finalmente la gramática y el contexto para decidir qué interpretación tiene sentido en la oración.

    12. Lo más importante de la primera lección de latín

    Hoy ya hemos aprendido algunos elementos fundamentales de la gramática latina:

    Nominativo → normalmente el sujeto → ¿Quién o qué?

    Acusativo → frecuentemente el complemento directo → ¿A quién o qué?

    Dativo → frecuentemente el complemento indirecto → ¿A quién?

    También hemos visto que:

    -us puede indicar el nominativo singular de los sustantivos masculinos de la declinación en -o.

    -um indica el acusativo singular en esta declinación.

    -a puede indicar el nominativo singular de la declinación en -a.

    -am indica el acusativo singular.

    -ae puede indicar, entre otras posibilidades, el nominativo plural o el dativo singular.

    En los verbos, -t indica la 3.ª persona del singular y -nt la 3.ª persona del plural.

    Pero, sobre todo, hemos aprendido un método que nos acompañará durante muchas más lecciones de latín:

    Encontrar el predicado – buscar el sujeto – identificar los complementos – comprobar las formas – comprender la oración.

    Cuantas más formas aprendamos, más complejas podrán ser las oraciones latinas que analicemos paso a paso.

    13. Formas para consultar

    Para terminar, veamos completas las dos declinaciones y los dos verbos utilizados en esta primera lección de latín. Así podemos observar cómo cambian las terminaciones según el caso y el número.

    amicus – amigo: declinación en -o

    CasoSingularPlural
    Nominativoamicus – el/un amigoamici – los amigos
    Genitivoamici – del/de un amigoamicorum – de los amigos
    Dativoamico – al/a un amigoamicis – a los amigos
    Acusativoamicum – al/a un amigoamicos – a los amigos
    Ablativoamico – por/con/de el amigoamicis – por/con/de los amigos

    puella – chica: declinación en -a

    CasoSingularPlural
    Nominativopuella – la/una chicapuellae – las chicas
    Genitivopuellae – de la chicapuellarum – de las chicas
    Dativopuellae – a/para la chicapuellis – a/para las chicas
    Acusativopuellam – a la/una chicapuellas – a las chicas
    Ablativopuella – por/con/de la chicapuellis – por/con/de las chicas

    Aquí podemos ver especialmente bien por qué no debemos fijarnos solamente en una terminación al analizar una oración. puellae, por ejemplo, puede ser genitivo singular, dativo singular o nominativo plural. Solo el contexto de la oración nos permite determinar qué forma es.

    amare – amar: presente de indicativo activo

    El tema de presente es ama-.

    PersonaLatínEspañol
    1.ª persona del singularamoyo amo
    2.ª persona del singularamastú amas
    3.ª persona del singularamatél/ella ama
    1.ª persona del pluralamamusnosotros/nosotras amamos
    2.ª persona del pluralamatisvosotros/vosotras amáis
    3.ª persona del pluralamantellos/ellas aman

    En la 1.ª persona del singular observamos un pequeño cambio: ama + o se convierte en amo.

    videre – ver: presente de indicativo activo

    El tema de presente es vide-.

    PersonaLatínEspañol
    1.ª persona del singularvideoyo veo
    2.ª persona del singularvidestú ves
    3.ª persona del singularvidetél/ella ve
    1.ª persona del pluralvidemusnosotros/nosotras vemos
    2.ª persona del pluralvidetisvosotros/vosotras veis
    3.ª persona del pluralvidentellos/ellas ven

    Después de esta primera lección de latín, no solo conocemos formas individuales como amicum, puellae, amat o videt, sino que ya podemos situarlas dentro del sistema completo de su declinación o conjugación.

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